Narrador omnisciente. -Joder…nos puedes escuchar – Dijo una agitada April, intentando vagamente crear un espacio entre ella y Alex. Y es ninguno entendía bien como habían terminado en esas circunstancias. Alex se había llevado rápidamente a la pelirroja de ese jodido café y se habían montado en el auto tras las palabras provocadoras de April. ¿Acaso vas a castigarme por gastar 100 dólares en mí? Aquellas palabras tan simples habían logrado poner a imaginar un montón de obscenidades en la cabeza del castaño, y es que aquella pelirroja lo encendía de tal manera que no le importaba estar en el estacionamiento del café con ella alrededor sus piernas moviéndose provocativamente encima de su erección. En estos momentos solo eran ellos, envueltos en una burbuja de p

