Antonella estaba en su consultorio atendiendo a una chica que había caído al bajar por las escaleras, no tenía nada grave, pero aun así por protocolo la enviaría a realizarse algunos estudios para cerciorarse de que no hubiese nada grave tras la caída. — Bien, los gastos corren por parte de la empresa, así que solo entrega estos documentos y las facturas llegaran al consultorio, solo necesito asegurarme que estarás bien, pues una caída puede tener muchas consecuencias. Antonella era muy profesional, ella se preocupaba por sus pacientes, pero a pesar de los días aún no tenía idea de que hacer con el tema Nathan. Lo había intentado ignorar, por el momento su cabeza era un caos, él parecía también darle tiempo, Nathan la amaba, y claro que deseaba estar junto a ella, pero sabía que Antonel

