Nathan había planeado darle una sorpresa a Antonella. Compro un hermoso ramo de flores, incluso tenía una sortija para ella, era tan emocionante la idea de pensar que ella aceptaría regresar con él, no podía seguir un día mas sin intentarlo, ella era maravillosa, hermosa, un ángel, había sido muy complicado no hacerla suya en el momento que la vio desnuda ante él, era perfecta, una silueta digna de una Diosa, pero en su momento pudo mas el respeto que sentía por ella que la pasión que lo cegaba. Jamás tocaría uno solo de sus cabellos sin su consentimiento, y sabía que ella en ese momento no estaba en su mejor momento de lucidez. Cuando llego a casa de Antonella espero unos minutos en el auto, pensaba en que le diría, como le pediría que regresaran, que iniciaran de nuevo, hablaba solo c

