Perla miró a su compañero con asombro ante su muestra de afecto. ―Pero yo no quiero que se confundan las cosas, Camilo, yo no… Los tres largaron una divertida carcajada. ―¿Qué pasó? ¿Qué dije? ―Perlita, amiga mía, espero que no te enamores de mí porque yo sería incapaz de corresponderte ―le contestó Camilo. ―No te burles. ―No me burlo, amiga ―le aseguró y le regaló una bella sonrisa al tiempo que bajaba su cara para quedar a la altura de la joven―. Yo soy gay, no podría enamorarme de ti. Perla suspiró aliviada y sonrió también. Camilo la abrazó. ―Todo saldrá bien con tu gitano, amiga, tiene que salir bien, el corazón de un gitano ama una sola vez y cuando lo hace es para siempre. ―Pero yo no soy gitana. ―Tu corazón es más gitano que el de muchos gitanos que conozco, más q

