Ivette. -Señora Moretti es un gusto tenerla dentro de nuestras instalaciones.- dijo el general Ramírez. -Gracias.- respondí. -¿Señora? - dijo casi en un susurro el Shaitan. -¿Qué sucede? – lo mire a los ojos. -¿Me permite subir el cierre de su vestido y colocarle un pequeño seguro? Enseguida lleve mi mano a mi espalda y efectivamente el cierre de mi vestido estaba abajo, seguramente se descompuso en el transcurso de la mañana. -Se lo agradecería mucho.- se colocó a mi espalda y sus dedos recorrieron mi piel. Cerré por un momento los ojos, disfrutando de aquella caricia. > Es extraño que comience a sentir cosas por este hombre, pero algo de su personalidad me atrae demasiado y eso está empezando a asustarme. Tal vez sea un cariño de amigos o una forma de amor entre familia. -Li

