Ante el silencio del joven, Rosalynn agregó: - Dijiste que tu lobo está ausente – Omar mantenía la mirada fija en el camino ante ellos. - Sí. Lo percibo débilmente, pero es como si algo lo retuviera. No sé si es un efecto de la magia negra que usaron en mí – - Por eso lo hablé con mamá. Juntos descubriremos qué sucede – - ¿Podrán hacerlo? – - Lo intentaremos – respondió con una sonrisa y levantó la cabeza un instante para mirarlo. Omar volteó ligeramente la cabeza y fijó la mirada en su rostro. - ¿Algún día me hablarás de ti? Sé que eres diferente, incluso a los demás lobos de esta manada – - ¿Qué quieres saber? – preguntó la joven y sus ojos tomaron un color más oscuro. - Todo – Omar la miró, su rostro serio y honesto. Rosalynn esbozó una débil sonrisa y se tomó de su

