Me dejé caer en la cama junto con un resoplido. Desde que había terminado la cena llamé a Liam casi veinte veces y no contestó. Me estaba preocupando mucho por él. Intenté hacerme la idea de que nada andaba mal, pero fue entonces cuando comencé a pensar en Nathan, y así me quedé dormida, pensando en él. El miércoles no mejoró en nada mi semana. Llegué a la escuela, temprano y bien, pero recordé al llegar que tenía examen de ciencias y no había estudiado nada. Me encaminé al laboratorio entre todos los estudiantes de la escuela. Encontré a Kimberly afuera del salón y entramos juntas. Liam no estaba en la clase, lo que me preocupaba aún más. Él jamás faltaba a los exámenes. - Madie – dijo Kim. La miré mientras sacaba mis apuntes para repasar antes del examen. Al menos tenía que co

