Capítulo 38

3967 Palabras

La situación no mejoró después de ese momento. — Tienes que quedarte, necesitas descansar y permanecer lejos del trabajo por un tiempo. — Escuchar esas palabras salir de la boca de Erick no le gustó en absoluto, él sujetó sus mejillas y unió las frentes de ambos cuando vio el descontento de Anastasia. — Te prometo que encontraré al desgraciado que te hizo esto y lo traeré hasta ti para que lo veas arrodillándose y suplicando por piedad. Anastasia hizo un mohín. — Ya ha pasado una semana, no quiero seguir quedándome en casa sin hacer nada. — ¿Y acaso quieres arriesgar tu vida por ir a trabajar? No puedo permitir que te ocurra algo, si esos delincuentes tienen un problema conmigo es conmigo con quien lo van a resolver, estarás a salvo aquí. — Suenas muy tranquilo, Erick. — No es la prim

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR