Abro los ojos y no puedo evitar sonreír. Tuve uno de esos sueños que inevitablemente son graciosos. Creo que tenía tiempo que no soñaba, cuando dormía todo era simple, todo blanco o todo n***o, nada divertido o aterrador que contar. Sin embargo, hoy cambió, hoy si tengo algo que contar y afortunadamente no es nada tenebroso. Bajo las escaleras trotando y busco a Harry por todos lados. Veo a Valentina, ella me mira curiosa y con una sonrisa en el rostro. - ¿Necesita algo señora? - cuestiona acercándose a mí. - ¿Dónde está Harry? - respondo con una pregunta y ella frunce el ceño para después volver a sonreír. - Está en su habitación, aún no se ha levantado. - ¡Gracias! - digo más emocionada de lo que debería y me marcho a toda velocidad en dirección a la habitación de Harry. Subo

