Me acerco a Scott que está llamando a nuestro grupo después de una pausa de cinco minutos. Vivian camina al lado mío de brazos cruzados y paso lento; Lucas y Niki, quienes se habían perdido de mi vista, aparecen apresurados a integrarse en el círculo de chicos que rodean a Scott. Scott tiene el mismo contenedor rojo en la mano y se pone un silbato en el cuello para comenzar a hacerlo sonar. Los chicos alrededor mío se tapan las orejas porque el ruido resulta estridente y molesto; Jane ya tiene a su grupo listo y está dando las instrucciones. A diferencia de lo que pensé, Niki no parece molesta conmigo- la verdad es que tampoco sé por qué habría de estarlo. Ella y Lucas me sonríen y se detienen justo al lado mío. Incluso puedo notar como su mano roza la mía para que yo la mire de vuelt

