El sonido del agua corriendo en aquel hermoso arroyo que cruzaba aquella extensa propiedad lograba calmar un poco de su ansiedad, los prados, aunque ya marchitos por la repentina llegada del invierno, lucían igualmente majestuosos, las nubes grises presagiaban la llegada de una nueva tormenta que ya se divisaba en el horizonte, los ojos cansados de Thomas Jones admiraban aquel desolado paraje, había vuelto de su viaje a Australia, su amado nieto estaba a salvo con personas comunes y bondadosas a las que a Caín Slorach le seria imposible rastrear, no siempre había sido el mayordomo de aquella familia, antes de eso fue un joven común con una vida común, recordaba aquella noche en que conoció a Adam Slorach, aquella arma apuntando hacia el entonces gallardo y joven líder de su familia, un gru

