La mansión Slorach era todo lo que esperaba que fuera, la belleza y distinción se hacían nota en cada espacio y recoveco de esta, los jardines eran simplemente majestuosos aun en sus galas invernales, Helena podía jurar que había por lo menos cuarenta habitaciones hasta donde alcanzaba a ver, era un lugar elegante y opulento…el que había sido el hogar de su padre. - Estas más hermosa de lo que recuerdo...- decía Caín mirando fijamente el jardín desde el gran ventanal del gran salón de la mansión. - Estas igual, tu cara bonita sigue siendo la misma considerando que solo unos días atrás te he visto - respondió con frialdad y sarcasmo Helena. Caín suspiro, aquello era más difícil de lo que había imaginado, le costaría un sinfín de eternidades o quizás más allá el ganar la confianza de la

