La nieve caía en un vaivén lento sobre el frio suelo, el sonido de voces charlando amenamente en el interior de la mansión Beaulieu hacia sonreír cruelmente al adonis pelinegro, Caín observaba directamente a los ojos del Adrien Beaulieu, quien lo miraba de vuelta…aquel papel en sus manos, lo único que rescato de aquella infame mansión que el fuego había consumido, era todo lo que necesitaba para lograr someter a Helena Morgan a su voluntad…y sabia bien que no había manera de que alguien pudiese impedirlo. – Me complace recibirlo en mi mansión Caín Slorach…tu padre, ¿Cómo se encuentra? – pregunto Adrien impidiendo el paso del cruel adonis. – Esta muerto…yo mismo lo asesine – respondió Caín con fría indiferencia. Adrien observo a aquel hermoso hombre joven de belleza inigualable…tan be

