Logan estaba cansado, se sentía hastiado de todo, se había pasado toda su vida experimentando cosas desagradables, muriendo cada noche y renaciendo cada día, porque así tenía que ser. Viviendo encerrado en su mundo anacorético[1] una vida elegida por otros, sin que pudiera siquiera planificarlo, era tan solo un niño y los niños estaban en otro rollo como; yendo al colegio, jugar y practicar su deporte favorito, en cambio él creció sin nada de eso. En las casas de acogidas donde vivió tuvo que vivir muchas experiencias unas buenas, otras no tanto, por no poder expresarse los demás niños se burlaban de él. Cuando una persona es sordomuda de nacimiento la adaptación es mucho más fácil porque nunca ha experimentado el lenguaje del habla y aprendes a convivir con esa discapacidad, e incluso cu

