Capítulo 31

1737 Palabras

La señora Salih estaba como cada mañana; sentada en el patio, al pasar los días, su cuerpo había cogido más color, ya no tenía esa piel blanquecina y demacrada que la hacía parecer un espectro. Su mirada no se apartaba de la entrada, su hija tenía que volver, rogaba porque su padre no le haya llenado la cabeza con sus mentiras, también porque su hija fuera inteligente y no contará de ella a su padre, porque si lo hacía la encerrará por otros veinte años en otra clínica. Lo que nunca ha entendido es por qué no la ha matado, en cambio ha estado pagando por tantos años una clínica que quizás no sea nada barata, pero de Osman Murak se podía esperar cualquier cosa. — ¿Todo bien señora Salih? ¿Ya quiere volver a su habitación? —pregunto una enfermera. —No, aun… no…, déjame… otro… rato…, he pas

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR