Visto todo lo que ha pasado en las últimas horas Osman tenía claro que por las buenas jamás recuperará a su hija, no importaba lo que le ofreciera, ella nunca más volverá a mirarlo como antes, como amor, con devoción, con orgullo y todo por culpa del mequetrefe ese, por eso tenía que pensar de qué manera jugar su última carta, unas cartas que se le han ido agotando. Algunas veces se ha detenido a analizar el gran amor que sentía por su hija. Había visto como otros padres trataban a sus hijos y nada tenía que ver con él, su forma de amar era diferente, su hija era solo suya, desde que estaba en el vientre de su madre lo había tenido claro. La tonta de Salih solo fue un medio para él lograr su objetivo; tener algo realmente suyo. Para un hombre que nunca había tenido nada eso era suficient

