—Sabes, ayer llegó a la Comisaria una chica diciendo que un tipo la sedujo, que la iba a matar y tomo apariencia de algo muy extraño—carajo, ¿cómo se me puedo olvidar aquella mujer?—Por un momento pensé que estaba loca, bueno, aún lo creo, pero nos dio la descripción del tipo y tiene mucha similitud contigo—él se inclina y abre su portafolio que estaba a un costado del sillón, revisa sus cosas y saca una hoja, me muestras el retrato hablado —¿Qué tengo que ver en esto?—contestó con un tono de voz molesto, la verdad es que en ese retrato hablado, obviamente soy yo, tendré que hacer todo lo posible por fingir que no se nada —Eso tú dímelo, ¿qué explicación hay para todo esto?—tengo que controlarme y no atacarlo para callarlo —No tengo nada que decir, apenas llegué ayer y.......—me interru

