Si queremos una vida jubilosa, debemos tener pensamientos jubilosos. Si queremos una vida próspera, debemos tener pensamientos de prosperidad. Si queremos una vida llena de amor, debemos poner amor en nuestros pensamientos. Aquello que, verbal o mentalmente, enviemos hacia afuera, será lo que de la misma forma vuelva a nosotros. Cada momento es un nuevo comienzo Insisto en que el momento del poder es siempre el presente. Nunca se está atascado. ¿Dónde se producen los cambios? Aquí y ahora, ¡en nuestra propia mente! No importa durante cuánto tiempo hayamos seguido un modelo negativo o sufrido una enfermedad o una mala relación, o padecido dificultades financieras. No importa durante cuánto tiempo nos hayamos aborrecido a nosotros mismos. -¡Hoy podemos empezar a cambiar! Ya

