◇ Capítulo 4◇

1046 Palabras
Estando la enfermería,la verdad me gustaba más estar ahí, no había nadie que me molestara, tampoco tenía tanta presión, me atendían bien y sentía que estaba segura ahí mismo. pasaron las horas y me dieron unos medicamentos para el dolor y la inflamación, total ese día completo perdido ya que no fui a la escuela por el tema de mi pies,pero me sentía bien porque no estaba allá tampoco, se fue todo el día completo yo estando en la clínica bueno el enfermería del orfanato... llega una de las monjas que creo que me llevaba súper bien con ella era con la única que hablaba. — ¿qué te pasó elizabeth? — nada madre solo me caí, a veces soy muy torpe— respondí con mi mirada hacia abajo — ¿Qué pasa?,tú no eres así te conozco y sé que me estás mintiendo — nada madre, en verdad no pasa nada —¡Eso espero elyzabeth! recuerda que aquí nosotros también abogamos por ti tú no estás sola y tampoco deberías sentirte sola. — Muchas gracias madre lo tendré en cuenta. la madre se fue de la enfermería y la verdad pensaba que si le decía podría salir de todo esto pero también tenía miedo que ellos me fueran a lastimar más si yo contaba la verdad. mis miedos cada vez eran más profundos pero si alguna manera yo no me defendía siempre iba a estar así,siempre iban a golpearme, yo no quería eso para mi vida. me fui de la enfermería directamente para mi cuarto,me senté en mi cama. ¡Qué difícil!. aún no podía comprender que después de todo este tiempo todavía estaba recibiendo maltrato y ya no era por mi familia sino que también gente de fuera y niños aún no recapacita va que yo podía pedir ayuda pero el miedo que nosotros tenemos cuando nos maltratan o cuando alguien nos hace algo nuestra única Barrera es quedarnos callados y creo que en ese tiempo yo no lo pensaba de esa manera.. aún creía que en algún momento estoy va a mejorar tal vez en el transcurso del tiempo mientras crecía pero me equivoqué después de estar sentada y pensando alguien tocó la puerta de mi cuarto.. —Hola,me imagino que no dijiste nada. —¿tú qué haces en mi cuarto? — no me respondas así porque sabes que te va a ir mal. —¿yo que te he hecho para que me trates de esa manera? — Con solo verte Me das asco, eres una perdición ¿no sé qué haces aquí? — No me trates así yo no te he hecho nada — me caes mal es todo así que por favor cuidadito abres tu boca porque tú sabes que tú eres la que pierdes, Así que compórtate ahora vas hacer lo que yo quiera de ahora en adelante. — yo no entiendo Tu crueldad, Pero la verdad es que ya no sé qué hacer, Por favor no me sigas lastimando,haré lo que me pidas. — Bueno te dejo muñequita de porcelana— se fue después de golpearme la cabeza con su mano lloré por mucho la verdad,siento que no me merecía nada de esto y creo que es lo que estaba pasando era todo por culpa de mi madre y culpa de mi padre ,porque si todo esto estuviera bien, yo estuviera bien.. aún no sé porque cada vez los odio aún,más cada día.. no quería vivir con ese rencor toda la vida pero mi familia había causado tanto dolor en mi que después de todo que desaparecieron,aún me causaban dolor por culpa de ellos. no quería vivir este infierno toda mi vida pero creo que iba por el camino que iba a ser así. me dormí llorando ¿Alguien sabe lo que es acostarse con el corazón roto? me sentía tan frágil tan vulnerable que no pensaba que en algún momento todo esto iba a pasar yo era feliz yo solo era una niña que pasó cosas malas pero otros niños lo miraban mal pero no sabían que ellas también pasan por cosas no similares pero también tenían problemas. aún no creo que vaya a esto resolverse pero si no hago lo que ellos me piden sé que me golpearan y me lastimaran. amaneció me tenía que alistar para la escuela no quería ir pero las madres decían que no podíamos perder clases porque los niños obedientes y sobresalientes siempre iban a clases y hacían sus tareas y la verdad creo que tenía razón. bajé al comedor trate de no acercarme mucho a las mesas de los demás y me fui a sentar a la par de las madres así sabía que podía evitar problemas, terminé de comer me fui arriba de nuevo me alisté agarre mi bolso y me fui para la escuela.. caminaba por la calle y miraba a todos los niños con sus amiguitos esos grupos era todo felicidad y yo era una niña que lo único que tenía era desprecio amarguras golpes pero no sabía cómo salir de este hueco, estaba a punto de llegar a la escuela cuando escucho alguien que me grita: — ¡párate ahí! ¿por que caminas tan rápido?¿ a qué le tienes miedo? — por favor no estoy haciendo nada solo déjame ir a la escuela. — qué bruta eres no te estás dando cuenta que ni en la escuela te quieren. — yo no voy a la escuela para que me quieran,yo voy a la escuela para aprender. — me das mucha risa eres tan estúpida. quise volver a caminar pero sentí un jalón de pelo y la verdad me dolió mucho caí al suelo y agarró mi bolso y lo comenzó a sacudir y sacó todas mis cosas y las tiro yo con la cabeza hacia abajo no sabía que hacer tenía tanta impotencia cerraba mis puños del enojo lo único que quería ir a darle un golpe pero no podía. no sabía cómo salir de esta situación me dejó ahí tirada en el suelo como un perro agarré mis cosas las echen el bolso y seguí caminando todo mundo me miraba pero nadie hacía nada por mí. ¿cuando iba a salir de este infierno?¿ cuando iba para todo este dolor?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR