circunstancias afortunadas se dan en la vida de todo el mundo. No obstante, el hombre con una no podrá beneficiarse de las circunstancias favorables. Y el hombre con una logrará que incluso los acontecimientos desafortunados se conviertan en ventajas. -¿Qué circustancia te ara pensar eso Ana María? Al quería ser el vendedor estrella de la compañía. Trató de aplicar los principios de que había descubierto. –¡Nada! –le respondí–. Pero yo tampoco te he hecho nada a ti…creo que estamos en el mismo caso ¡Estoy harto de estas cosas! Mi voz era seguramente mucho más dura que mis palabras. Inés se incorporó, y sosteniéndose en el brazo del sofá, repitió, helada: –Como quieras. Era una despedida. Yo iba a romper, y se me adelantaban. El amor propio, el vil amor propio tocado a vivo, me hi

