IAN Hoy es un día especial, el día en que nació mi princesa, la mujer de mi vida y hoy haré que su cumpleaños sea inolvidable, cualquiera puede regalarte rosas, chocolates, peluches y un sin fin de cosas materiales — claro que pienso darle todo eso también —, pero una canción, solo yo puedo dársela en pleno concierto. — Y bien, ¿nos vamos? — pregunto mientras bajaba las escaleras y yo apreciaba lo hermosa que era al lucir ese vestido de rosas rojas que le sienta una figura maravillosa. Las ganas de quitarle el vestido y encerrarnos en alguna habitación invadieron mis pensamientos y mente, tuve que contenerme como siempre, primero lo primero. — Claro amor — respondí su pregunta y coloque mi mano como todo un caballero para que ella la sostuviera, nos dirigimos a la salida y la ayude a su

