—¿Scarlett estás bien? —preguntó Jackson, lleno de preocupación mientras Jessica salía corriendo, abrazando a Scarlett en cuanto el Beta la dejó en el suelo. El abrazo solo agitó aún más su piel extra sensible. —Solo quiero ir a mi habitación, ¿puedo conseguir hielo? —susurró a su madre. Jessica la examinó, llena de pánico mientras buscaba alguna marca en Scarlett. Amelia salió corriendo de la casa, se veía preocupada, como si hubiera envejecido diez años en la última media hora. Lamentaba no haberle dicho a Elijah antes dónde estaba Scarlett. Si lo hubiera hecho todo esto se podría haber evitado. —¡Por supuesto! Índigo, Jackson, traigan hielo —dijo Jessica mientras ella y Amelia llevaban a Scarlett al interior. Cuando la acomodaron en el baño con mucho hielo, las tres mujeres l

