31 El almuerzo estaba llendo del carajo, se sentía tan incómodo y tan mal, quería decirle algunas cosas a Viviano, explicarle esta situación, pero obviamente no podía aquí, y menos frente a mi hermano y si diabólica prometida. Viviano no me miró en ningún momento, yo lo golpee en la pierna con mi pie para que me mirara, pero el hizo caso omiso. — ¿Y cuánto tiempo tienen saliendo? — Me pregunto la desgraciada de Analía. — Un par de meses — Le respondí. Ella me miró con burla y después miró a Viviano. — ¿Has hablado con Catalina? — Le pregunto. Yo de inmediato mire a Viviano en espera de su respuesta. — No he tenido tiempo, pero la llamaré para invitarle una copa — contestó él, yo le di un golpe más fuerte en la pierna y él al fin volteo a verme. — Hacen una linda pareja — Me dijo.

