Viviano me llevo a mi apartamento, el me cargo en la entrada y abrió la puerta conmigo en brazos, yo lo estaba besando frenéticamente mientras le trataba de quitar la corbata. — Te hare el amor toda la noche — Me dijo el entre besos. Yo asenti con la cabeza y seguí quitando su corbata y desabotonando su camisa. — Que carajos — dijo una voz a los lejos. Viviano dejo de besarme, y yo deje de moverme. — No puedo creerlo — Dijo mi hermano. Viviano me bajo de su regazo, yo respire profundo antes de darme la vuelta para enfrentar a Caesar. — Puedo explicarlo — Le dije. Caesar estaba rojo de la rabia, sus ojos no me estaban mirando a mi, si no a Viviano. — Yo lo amo — Le dije. — como puedes decir que lo amas, ¡tiene mi edad! — Me grito. — ¡Eres un degenerado Viviano! — Le grito Caesar.

