Estar en casa incomunicada era horrible, y lo peor es que tenía que compartir mi oxígeno con esa cucaracha traicionera. Seguí caminando el jardín de la casa, tal vez termine dentro de un agujero y este me lleve a otra dimensión, Espero que sea una linda y divertida, sin malvados con segundas intenciones. — Barbie puedes venir — Me llamo la cucaracha. Yo seguí caminando como si no la hubiera escuchado, ya tenía suficiente con mi hermano, como para que ella estuviera molestandome. — ¡Barbara! — Me grito con mas fuerza. Yo me detuve y la mire, puse los ojos en blanco y me le acerque a regañadientes. — ¿Que quieres? — Le pregunté groseramente. — ¿Quieres acompañarme a comprar algunas cosas? Es que no quiero ir sola — Me dijo. Yo negué de inmediato con la cabeza. — Lo siento, es que

