Lo que fueron semanas se empezaron a convertir en meses, en un abrir y cerrar los ojos ya tenía cinco meses de embarazo, el buen tiempo llegó a la ciudad y con ello la calma, no había vuelto a saber nada de Max, pero era mejor así, no quería volver a verle aunque le amase como nunca había amado a otra persona. Empecé a salir más a menudo, eso sí, con la vigilancia de James a cada parte donde iba, era un poco asfixiante, pero sé que lo hace con buenas intenciones, Tamara estaba teniendo mucho existo en su trabajo desde que se estrenó la temporada primavera – verano. En los últimos meses, mi relación con Liam había mejorado, ahora venía todo el tiempo que podía para visitarme y que estuviéramos con nuestro hijo, al principio cuando se enteró lo que había pasado con Max quería ir a partirle l

