No me atrevía a mirarle a la cara, mis manos temblaban y mi corazón iba más rápido de lo normal, sabía que no tenía que mencionar al otro hombre que me hizo tanto daño. - ¿Qué? –fue lo único que contesto Liam. - Si, bueno… hubo otro más –como si pudiera saber lo que pensaba sabía que Liam no se iba a quedar de brazos cruzados, tenía que impedir que hiciera cualquier tontería. - ¿Quién fue?, ¿lo sabes? - Solo sé que… se llamaba igual que tu padre, Jacob –no estaba segura si le conocía, pero al juzgar por su mirada sabía quién era ese hombre. - Ese hombre… es uno de los compañeros de trabajo de mi padre, ellos se llevan muy bien y nunca ha tenido problemas con nadie de este tipo ¿estás segura de que era él? - ¿Estás diciendo que miento, Liam? –di un paso hacia atrás. - No, perdóname,

