Trece horas de viaje y seis horas durmiendo llegamos a la isla, podía sentir como el sol llenaba de vida mi piel, las personas alegres que también se encuentran en esta preciosa isla tropical. Respirar otro aire era lo que me hacía falta, deseaba por fin llegar al hotel, dejar las maletas e ir directa a la playa, creo que todos estábamos esperando ese momento. Cuando llegamos al hotel pude apreciar lo bonito que era, nos dieron la bienvenida con unos collares de flores y unas botellas de agua para refrescarnos, la atención era fantástica y el lugar también. Nos dieron las llaves de nuestras respectivas habitaciones, Liam y Eva, por un lado, James y Tyler por otro y Tamy, Daniel y yo en una habitación, aunque me da que está noche dormiremos solos. Como habíamos llegado bien, dejamos todo y

