Mi corazón casi dejó de latir. El aura que tenía este hombre era algo más. Con su cuerpo bien formado, mostraba un fuerte sentido de autoridad. El traje n***o que llevaba le quedaba muy bien. ¡Un poder de dominio salía de él! Casi al instante, todos se pusieron de pie y bajaron la cabeza ante Bryan. Mientras se dirigía a los asientos delanteros, sus ojos, oscuros y siniestros, miraban alrededor. Mientras se inclinaban, las chicas lo miraban con una mirada curiosa. Al empezar a sentirse sumisas, algunas de ellas apenas evitaron caer de rodillas. Durante este tiempo, los chicos parecían aterrados. Bryan no estaba solo. Estaba acompañado de otras dos personas, ninguna de las cuales me resultaba familiar. Un gran número de guardaespaldas estaba parado detrás de él. Deseaba por un breve m

