Tres años Despues Llegaré en el primer vuelo que encuentre. A Benjamin no se le pasó por alto la preocupación en la voz de su amigo. Suponía que era algo normal después de saber que había estado a punto de morir. Después de tener que enfrentarse a su propia mortalidad y a una posible incapacidad permanente, había hecho que se detuviera a revaluar su vida. –No hay prisa, Lucca –repuso Benjamin cambiando el teléfono de oreja. Se estremeció de dolor cuando se dio sin querer en los vendajes que cubrían su cabeza. –No hay nada que puedas hacer por mí. Además, sé que si vienes te dedicarás a coquetear con las enfermeras en vez de hacerme caso a mí –le dijo para tratar de aligerar el tono. –¿Cómo puedes decir eso? –le preguntó Lucca–. Ya no soy así, soy un hombre nuevo. Ahora solo h

