A las hermanas de mi vida. A mis hermanas, Kirstin y Halee, que son las mejores hermanas y las amigas más preciadas que una chica podría pedir. A mamá y a la tía Kylee, que fueron los mejores ejemplos como hermanas y a quienes admiro constantemente. A mis cuñadas, Mary y Brooklyn, que me aceptaron como su nueva hermana con los brazos abiertos y estoy muy agradecida por ellas.

