Al día siguiente Debido a mis problemas de salud que han mejorado, puedo marcharme del hospital. Pero eso no me importa, sino, como terminará todo este enredo judicial en el que podría estar en peligro. Con preocupación, termino de registrar mi salida y me marcho a la salida. Es allí cuando me encuentro a Ji-Ho quien habla por teléfono, pero al verme, cuelga la llamada. — ¿Qué haces aquí? — pregunto sorprendida. — Te dije que estaría para ti y eso estoy haciendo. Tú salías hoy y por eso estoy aquí. Así que, vamos, debes descansar. — me responde y yo niego. — Lo que menos deseo es descansar. Yo lo que quiero es poder estar con mi hijo. Buscar alternativas en otros países o cualquier tratamiento que me de más tiempo. — le digo y él asiente. — Sé que eso es importante, pero lamentableme

