Mientras Adara disfrutaba de los momentos candentes de su novio, algo malo sucedía en el negocio del mismo. Por lo que, su teléfono sonó mientras le brindaba placer a Adara. — Te dije que era mejor que apagaras el teléfono. — le dice Adara mientras ella disfruta de su invasión. James King, jefe de la pandilla mas grande en París ignora el sonido del teléfono y acelera su velocidad para llegar al clímax con su novia. Ellos eran pareja desde hace meses, los dos se habían conocido en el aeropuerto de París y James, embelesado por su físico y personalidad, le siguió el rastro reencontrándose en la clínica donde Kang estaba. Pero desgraciadamente sus encuentros eran más por fuera de París que allí y todo era por su trabajo. Ese que él no se atrevía a impedir y por ello, a donde ella iba él e

