cuenta de que ella no deseaba serlo, por esa razón decidí que la ayudaría, aunque no sabría cómo y al día siguiente… mientras estaba durmiendo…
De repente un grupo de guardias reales entran a mi cuarto…
- Señor Joss, el rey y la familia real lo están esperando en el comedor, por favor preséntese lo más pronto posible con su compañera.
- Entendido, pero la próxima vez toquen. Dije.
- Mis disculpas…
Me escoltan al comedor real para que Bler y yo…pudiéramos desayunar con la familia real.
Ellos estaban agradecidos por traer a su hija, pero aun así, me miraba de manera indiferente; no me odiaban, simplemente no estaban acostumbrados a la presencia de un humano y mucho menos desayunar con uno.
Después de desayunar… el rey me dice…
- Fue un desayuno gratificante, uno de mis guardias te escoltara hasta la frontera del reino de los enanos. Menciona el rey.
- Gracias, pero… si no es mucho pedir, a Bler y a mí, nos encantaría quedarnos unos días más en su reino, queremos recorrer un poco la capital de Green. Respondí.
- Por supuesto, nos hiciste un favor, quédate el tiempo que deseen. Responde la reina.
- Muchas gracias… de parte de mi amo, nos sentimos honrados de su amable hospitalidad. Dice Bler.
Bler y yo agradecimos la comida y nos retiramos…
- ¿Ahora que amo? Pregunta Bler.
- Iremos de compras. Respondí.
Salimos a recorrer un poco la hermosa capital de Green y hay pudimos ver cosas que nunca creí que vería en mi vida, además probamos comidas y golosinas típicas de los elfos. Una experiencia increíble…
Pero… Después de turistear por un rato, una amable hada nos llevó hasta una armería local.
Bler y yo entramos y un enano gruñón de forma grosera nos recibe en su tienda.
- Bienvenidos, ¿en qué les puedo ayudar para que se larguen? Dice el enano.
- ¡Eres un enano! Es curioso ya que yo planeo ir a tu rein…
El enano al ver que era un humano, me insulta y me lanza todo tipo de objetos para que me fuera de su negocio.
Bler al ver como actuaba el enano, se molesta y sopla un poco de fuego cerca del enano.
- No tolerare tu falta de respeto hacia mi amo. Advierte Bler.
- Oye Bler, ¿pensé que no podías lanzar fuego a menos que te conviertas?. Exclame.
- solo puedo producir un poco, lo suficiente para quemarle la barba a ese enano irrespetuoso. Responde Bler.
- Oye enano, solo deseo comprar una espada y me iré, te lo prometo. Dije.
El enano continuo faltándome el respeto, así que Bler lo somete…
- Si no tratas con respeto a mi amo, despídete de tu negocio, porque lo quemare hasta que solo queden cenizas. Amenaza Bler al enano.
- Está bien, está bien!!!... tienes suerte de que está loca te defienda. Responde el enano asustado.
- Muestra me tus mejores espadas. Respondí.
El enano me muestra todo tipo de espadas, espadas echas de minerales resistente y muy hermosos, pero… no podía convencerme de ninguno, al ser portador de la espada del rayo…tenía expectativas altas.
- Ninguna me convence, ¿no tienes más? Pregunte.
- Lo lamento sucio humano, estas son las más caras y las mejores. Responde el enano.
Bler toma de la barba al enano y dice.
- A mi amo no le complace ninguna de sus espadas, busca más. Amenaza Bler.
- Tengo un mineral que podría usar para una espada, pero no tengo el equipo ideal para forjarla. Dice el enano asustado.
- Búscalo… dice Bler.
El enano entra a su almacén y busca ese mineral. Mientras tanto, intento calmar a Bler…
- Bler… no amenaces así a las personas, no es bueno para una creatura como tú. Dije.
- Lo lamento, es que ahora solo me importa su bienestar y felicidad, le prometo que me comeré a quien sea que le falte al respeto. Responde Bler.
- Que…¿Ahora eres mi madre? Y por favor no te comas a nadie. Respondí sarcásticamente.
- Su felicidad y bienestar es mi prioridad amo. Responde Bler.
- No me llames amo, eres una compañera no una esclava. Respondí.
- No, soy su esclava, mi cuerpo y mi espíritu están a su disposición, mis instintos como serpiente de woh me dictan eso…Responde Bler.
- Haaa…
El enano regresa con una roca muy rara.
- Aquí está, PLARINITA, un metal muy fuerte, pero como les dije, no tengo todos los instrumentos como para forjarla como espada. Responde el enano.
- ¿Qué necesitas? Pregunte.
- Para derretir esta cosa, necesitaría una flama tan poderosa como un sol, pero yo solo tengo un horno mediano. Responde el enano.
- ¿La flama de una creatura legendaria te serviría?. Pregunta Bler.
- Claro, pero son idiotas, ¿de dónde sacaran una maldita creatura legendaria escupe fuego? Pregunta el enano.
Bler y yo nos miramos fijamente cuando nos hizo esa pregunta.
Después…
El enano nos lleva a un lugar lejano, donde podríamos derretir el metal.
Bler se transforma en la legendaria serpiente de Woh y gracias a eso, el enano gruñón pudo forjarme una espada, además estaba muy muy asustado ya que Bler lo amenazo más de una vez con comérselo vivo… así que después de darme la espada… decidí darle mucho dinero que el rey me dio como recompensa, ya que el enano estaba bastante traumatizado.
Después de pagarle y darle una propina bastante generosa… nos retiramos del lugar sin más molestias…
Estaba muy conforme con la espada que compre, ya que esta me servirá de mucho cuando no pueda usar la espada del rayo…
- ¿Está feliz con su compra amo? Dice Bler.
- Si, ahora podre pelear sin convertirme en una estela eléctrica y amenazar la existencia de todos los reinos. Dije.
- De igual forma, dudo mucho si corre peligro a mi lado… dice Bler.
- Con una serpiente de woh como compañera es imposible que pase eso. Dije.
Después de eso…
Cuando anochece deje que Bler diera un paseo por la capital, mientras que yo me concentre en llegar al lugar donde Rayquiria quedo conmigo para presentarme a esa persona que podría ayudarme con el problema de Ash.
Espere por muchas horas, hasta que… Un rayo cae del cielo trayendo con si a Rayquiria y a una chica rubia de orejas puntiagudas y ojos verdes.
- ¿Porque tardaste tanto? Pregunte.
- No fastidies, además quiero presentarte a la diosa de los elfos.
- Soy Natura, es un placer, Ray me ha contado mucho de ti…
- Es un placer, diosa de los elfos. Respondí arrodillándome.
- Y bien ¿que necesitas? Pregunta la diosa de los elfos.
- Necesito que destituyas a la princesa de los elfos. Respondí.
- Uy, creo que eso es demasiado, no puedo hacer que Ash deje de ser princesa, ella es hija única, no podría. Responde Natura.
- Joss, estás pidiendo demasiado, sin Ash, no habrá quien gobierne este reino en el futuro. Dice Rayquiria.
- Lose, pero Ash es muy infeliz, si es reina… se sentara en un trono sin poder tener las aventuras que anhela, ella no quiere ser reina. Respondí.
- No siempre podrás ser libre… a veces tu vida tiene un propósito mayor, lamentablemente el destino de Ash esta sellado y sin ella este reino moriría sin un líder. Responde Natura.
- No creo eso, ¿sabes porque? Le pregunte.
- ¿Porque? Responde Natura.
- Yo estaba destinado a ser un simple campesino, mi destino era trabajar duro por poco, pero… me convertí en el Contemplario del rayo, pase de ser un pobre campesino destinado a trabajar en una pobre granja, a ser el portador del rayo, sé que Ash es la próxima heredera del reino, pero te aseguro que ella es la única que controla su propio destino. Respondí.
- ¿Y tú punto es? Pregunta Natura.
- Puede que ustedes sean diosas, puede que ustedes vean el futuro, pero les aseguro, nadie puede ver el destino de los demás. Respondí.
- Ray, tenía razón, aunque seas un humano, posees la determinación de un dios. Responde Natura.
- Gracias. Respondí.
- Está bien, hay algo de lo que iba a encargarme, pero te lo encomendaré a ti, una creatura duerme en la cima de la montaña de Golog, encárgate de eso por mí y yo me encargare de cumplir tu deseo. Dice Natura.
- Es un trato. Respondí de inmediato.
Natura estrecha mi mano y me sonríe, después desaparece por miles de hermosas hojas caídas.
- Eso fue muy hermoso. Dije en voz alta.
- Hermoso, si claro, ¿estás loco?, como se te ocurre aceptar una misión de una diosa, si una diosa te encomienda una misión, es porque es muy, muy peligrosa. responde Rayquiria muy molesta.
- Acepté la tuya, ¿no? Respondí.
- La mía, era para que llevaras la espada al reino de los elfos y así evitar una catástrofe. Responde Rayquiria.
- Descuida, tendré ayuda, no te preocupes, conozco los riesgos. respondí.
- Más vale que no la riegues, o terminaras causando el Ragnarok…Advierte Rayquiria.
Después dar esa inquietante noticia, un rayo cae y desparece…
- No hace falta que me lo recuerdes…
Yo solo podía fingir no tener miedo, o preocupaciones, pero, aunque el deber sea peligroso y agotador… no me echare para atrás, no ahora…
Al día siguiente.
Me prepare, me cambie de ropa y me arme;
Tenía que prepararme bien así que decidí equiparme como en mis viejos tiempos en la escuela de “guerreros” dos dagas envenenadas en ambas piernas, una espada en la cintura, y por último…la espada del rayo en mi espalda como último recurso por si las cosas se ponían mal…
Pero mientras Bler y yo estábamos listos para irnos…
Ash sale de la nada, equipada con su traje de aventurera y su arco. Diciendo.
- ¿Ya se van? Pregunta de forma sarcástica.
- ¿Qué haces? Pregunte.
- Yo también iré, es algo que necesito hacer... Dice Ash.
- Entonces lo sabes, ¿cómo te enteraste? Pregunte.
- Use mi clarividencia y te agradezco que seas un gran amigo, pero… iré con ustedes, no dejare que ustedes arriesguen sus vidas sin que yo haga nada. Responde Ash.
- Entonces sea bienvenida su majestad. Responde Bler.
No podía oponerme, ella tenía sus propios principios, negarme a su compañía seria ser un hipócrita…
Ash deseaba ser libre y lo importaba arriesgar su vida, por algo los de este reino la conocen como la “la princesa indomable”
“Emprendimos un pequeño viaje hasta la cima de las montaña GOLOG, pero… a mitad de camino, nos topamos con un grupo de “gobelinos salvajes”.
Esa creaturas son pequeñas y viajan siempre en grupos de cientos, lo cual los hacen muy peligrosos, pero…. Ellos nunca se esperaron a una serpiente de woh, la princesa de los elfos y a un espadachín Contemplario.
Así que los hicimos añicos…
Después de que Bler se encargara de cocinar vivos a esas creaturas molestas, continuamos el viaje.
Después de un rato…
llegamos a la sima y pudimos ver… escombros y rocas de diamante y oro.
Además de minerales fuertes y muy valiosos…
- ¿Estas rocas tienen oro y diamante? Exclame.
- Y bien, ¿dónde esta esa creatura? Pregunta Bler.
- Aquí no hay nada… solo estas rocas valiosas. Responde Ash.
- Esto tiene que ser una maldita broma, subimos toda esta maldita montaña, ¿para nada?. Reclame.
- No tiene sentido, ¿porque la diosa de los elfos, nos mentiría?. Dice Bler.
- No sé ustedes, pero me llevare una roca de oro, tal vez así compre unas concubinas que me tranquilicen, porque estoy muy molesto. Dije sarcásticamente.
- Hablando por otro lado, aquí hay mucho oro y diamante, me pregunto, porque nadie ha venido a llevárselo. Dice Ash en voz alta.
Tomo una pequeña roca de oro, y después…
El suelo comienza a temblar….
y después una aterradora voz grita…
- ¡Quien osa en despertarme! Dice una aterradora voz.
- No puede ser… un gigante de roca.