Cap 4. Primer día

2375 Palabras
En la mañana siguiente me presente al campo de entrenamiento, vistiendo un traje muy simple. Hombres y mujeres aspirantes a jóvenes paladines, me miraban con desprecio; era de esperarse ya que ellos eran nobles y yo solo un plebeyo. Mis compañeros  eran antipáticos… ni siquiera podían verme a los ojos… mi grupo estaba conformado por la mayoría de chicas y unos pocos chicos, así que pude soportarlo. -        Esto no es una sucia granja, deberías regresar. Dice una de mis compañeras. -        Ya sé, pero no me iré… no aun. Dije. -        Veamos cuanto duras plebeyo, al fin y al cabo solo los nobles pueden durar estos entrenamientos. Dice otro de mis compañeros.  De repente un paladín se acerca. -        Atención mocosos!!! Por motivos inesperados, el director tomara mi lugar, los entrenara y los educara, más vale que sigan sus órdenes al pie de la letra. Dice el paladín antes de marcharse. “Al parecer el director de esta escuela, tomaría el lugar del paladín que nos iba a entrenar; algo extraño, pero a mí me daba igual, supongo que al menos podré conocer al director que me permitió inscribirme en esta institución.” El director de la escuela de “GUERREROS” se acerca… -        Veo que hay sangre muy valiosa entre ustedes, algunos ya son fuertes, pero eso no importara, para mí son solo unos débiles y cobardes… solo los que me demuestren lo contrario podrán ser mis estudiantes…  Yo no podía creer -        En estos momentos, ustedes serán mis estudiantes y espero que cumplan con mis expectativas. Dice Winston. Era Winston, era el espadachín más letal de todo el reino y el director de la escuela de guerreros… Después de que Winston se presentara, nos ordena correr por unas horas, hasta que nuestras piernas ya no pudieran más….  después nos obliga a levantar rocas y pesas todo el día, después no entrena día tras día por varias semanas, haciendo que nuestros cuerpos gritaran de agonía… Hasta que un día llego demasiado lejos… haciendo que corriéramos distancias absurdas y levantar pesas increíblemente pesadas. Nunca en mi vida sufrí un agotamiento físico tan extremo y la verdad fue horrible. Después de eso… Winston nos ordena tomar cada uno una espada de madera… después las cosas se ponen más difíciles… -        Una espada lo es todo para un guerrero, sin ella somos indefensos, débiles y cobardes, una espada nos da la oportunidad de matar, pero también nos da la oportunidad de defendernos, ahora lucharan entre ustedes, no hay reglas,  luchen y defiéndanse, demuestren sus habilidades. Dice Winston. -        Disculpe señor, ¿quiere que nos ataquemos entre nosotros ahora? Pregunta uno de mis compañeros. Winston toma una espada de madera y lo golpea fuertemente en la cara… -        ¿Eso responde su pregunta? Ahora pelen y demuéstreme sus agallas… De inmediato todos nos separamos con la guardia alta, pero como no había reglas, algunos decidieron ir a por mí. -        Campesino, como disfrutaremos de esto… ¿Qué podía hacer? Casi todos mis compañeros deseaban lastimarme, no podría enfrentarme con todos… estaba en problemas y Winston no intervendría, así que solo tenía una opción… correr… Tomo la decisión de correr y de inmediato mis compañeros comenzaron a perseguirme…. -        Atrápenlo, hay que darle una lección a esa rata asquerosa! Corro y corro de mi compañeros, algunos eran más rápidos que otros así que era difícil, por lo que tuve que enfrentarlos para deshacerme de ellos… y como un loco, los golpeé con mi espada de madrea… pero me descuide y uno de mis compañeros me golpe a por la espalda haciendo que callera… rodeado y punto de ser linchado, solo podía pensar en lo crueles que eran mis compañeros y de la golpiza que me esperaba, pero una cosa era segura, no se los dejaría tan fácil… Tomo mi espada de madera y comienzo a golpearlos aun sabiendo que perdería…  luche hasta el final y di todo lo que tenía. Hasta que por fin termine en el suelo a punto de morir por los golpes… lo último que recordaba era estar rodeado recibiendo golpes tras golpes… Y sin recordar mucho…. De repente despierto en la enfermería de la escuela. Tenía los huesos rotos incluyendo  cabeza, nariz y dientes… mi cuerpo había recibió todo tipo de golpes… -        No te muevas, usare magia sanadora en ti, así que aguanta un poco. Dice la Archimaga. La Archimaga usa un hechizo mágico que me cura lentamente de mis heridas. -        Haaa, gracias. Dije. -        Ahora estas como nuevo, me sorprende que estuvieras tranquilo después de haber sido linchado por la mayoría de tus compañeros. Dice la Archimaga. -        Si, son unos malditos, pero al fin y al cabo ellos siempre me verán inferior. Dije. -        Sí, es de esperarse, un plebeyo entrenando en una escuela para nobles, era obvio… de igual forma castigare a Winston por haber permitió que te golpearan tanto. Dice la Archimaga. -        Ha, no podré verle la cara al señor Winston, al fin y acabo fui yo quien termino en la enfermería. Dije. -        De hecho eso es bueno… responde la Archimaga. -        ¿De qué habla?  Dije confundido. -         La idea era que tú y tus compañeros salieran heridos, la idea era demostrar tu compromiso como guerrero, solo tu pasaste la prueba…. Responde la Archimaga. -        ¿Entonces qué hay de mis compañeros?  Pregunte. -        En estos momentos están siendo explotados por Winston, ya que al fin y al cabo ellos solo te atacaron a ti, por lo que solo fueron unos cobardes… así que no te preocupes, puedes tomarte el resto del día, te lo ganaste. Dije. -        Los entrenamientos son muy extraños… no sé cómo ayudaría en el campo de batalla. Dije. -        Eso te enseñara a morir como hombre. Dice la Archimaga mientras toma de una botella de ron. -        ¿Otra vez bebiendo, Archimaga? Critique. -        Oye, mi trabajó era sanar a los heridos, cosa que ya hice, ahora me relajare con mi ron, deberías ir a cambiarte, estas manchado de sangre. Dice. Decido dejar a la Archimaga y me retiro a mi habitación… Estaba impresionado, la magia curativa es un lujo que no mucho podía obtener, era increíble ver como mi cuerpo estaba completamente restaurado, no tenía ni moretones ni cicatrices, eh incluso mis huesos rotos estaban como nuevos… Después de cambiarme de uniforme, decidí recorrer un poco la escuela ya que tenía el resto del día libre… sin darme cuenta logre llegar a una zona que solo los estudiantes aspirantes a campeones podían estar… Y cuando entre en esa zona, mi insignia de Paladín cambio por el símbolo de los campeones. -        Qué raro…  dije. La mayoría de los estudiantes estaban entrenando y estudiando, por lo que dudaba que alguien me viera… Caminaba y miraba la zona donde estudiaban, entrenaban y luchaban solo los estudiantes  Campeones, era interesante ver como no eran tan diferentes a los Paladines ya que ambos éramos instruidos en el arte del combate con armas de corta distancia… Después de recorrer un poco la zona de los campeones, decidí ir a la zona de los hechiceros…  ya que supuse que también podría pasar como acababa de hacer con la zona de los campeones. Cuando entre a la zona de los hechiceros… nuevamente mi insignia de paladín  cambio su símbolo por el símbolo de los hechiceros… -        Supongo que como soy digno de ser las tres facciones de esta escuela, por esa razón puedo ir a cualquier zona… me dije a mi mismo. Era interesante poder recorrer la zona de los hechiceros, ya que había dispositivos y hechizos muy avanzados, junto con cosas que nunca había visto en mi vida… aunque claro la magia siempre es algo fuera de este mundo…   Recorría habitaciones y pasillos durante un largo tiempo, era divertido o al menos lo era hasta que me topé con una gigantesca puerta de madrea… No sé porque me picaba tanto la curiosidad esa imponente puerta de madera aocura, pero por alguna razón mi corazón palpitaba más y más rápido, así que intente entrar, pero la gigantesca puerta estaba cerrada, así que me rendí y decidí dejarla… pero una pequeña corriente eléctrica me lastima en mi mano derecha. -        Ahí!!, ¿me electrocutó? No sé porque esa corriente eléctrica salió de la puerta gigantesca, pero una cosa si era segura, aumento mi curiosidad a un mas… Trate y trate de abrirla, pero mis esfuerzos eran inútiles, asi que simplemete dije. -        No sé cómo abrirlo, debería regresar a antes de que alguien me vea. Dije en voz alta antes de marcharme. Pero en cuando estaba a punto de marcharme, la puerta de madera comienza a iluminar una extraña luz con símbolos extraños pero entendibles. -        ¿Qué es eso? Dije… Letras de un hermoso color azulado comienzan a materializarse frente a mis ojos, dando a conocer un acertijo… “Un rayo nunca espera, sino que cae.” Un rayo nunca espera, sino que cae… ¿qué significaba eso? Ni siquiera parecía una pista, aun así camine de un lado al otro pensando una respuesta… hasta que una voz en mi cabeza que me da una idea muy inesperada. -        Corre y atraviésala… dice la voz en mi cabeza. -        ¿Hola?... dije a mi cabeza. -        Corre y atraviesa la puerta… responde la voz… No sabía que pasaba, temía caer en la locura, pero si lo pensaba mejor, tal vez esa puerta era la que me decía que hacer…   Así que decido correr hacia ella e intento atravesarla dándome un fuerte golpe… pero al parecer estaba equivocado… -        Aggg, creo que fue estúpido pensar que esta puerta me decía cosas. Dije en voz alta. -        Intenta de nuevo si deseas entrar… dice la voz. Después haber parecido un estúpido…  decido ponerme de pie… -        ¿Quién es el que me esta hablando? Pregunte en voz alta. La gigantesca puerta comienza a brillar… -        Yo soy aquel lugar que alberga el conocimiento antiguo, soy el cascaron que adentro guarda la semilla de conocimiento donde solo  guerreros de los elementos poseen la llave para entrar en mi… dice la voz… -        ¿Es puerta la que está hablándome?… dije. -        Si deseas entrar en mí, corre con fe…. Dice la voz. Bueno, no sabía que estaba pasando, pero quería entrar a ese lugar… Decido tomar mucha distancia…   Si deseaba entrar tendría que correr con fe…  así que corro lo más rápido que podía hacia esa puerta… Y cuando me doy cuenta… la puerta no me lastimo y estaba adentro de una enorme biblioteca, una que poseía todo tipo de artefactos, pergaminos y libros mágicos… -        Jajajaj, funciono, estaba seguro que me rompería la cara. Dije nervioso y en voz alta. Después de entrar, decido recorre un poco la  biblioteca, pero lago muy raro pasaba en este lugar… No había nadie, ni una sola persona presente, era un lugar lleno de cosas increíbles que de seguro seria de mucha utilidad para los estudiantes de cualquier facción, entonces ¿porque no habría nadie en este lugar?. Recorrí un poco el lugar,  pero no encontré nadie… Decido tomar uno de los libros de la estantería para saber qué tipo de libros tenían. -        La historia de “Gulag el corta barbas”, ¿existió un guerrero así?. Me dije a mi mismo. Decidí regresar ese libro a  su lugar, pero en un simple descuido, el libro se me callo de las manos… Intente recogerlo, pero de repente una pequeña criaturita de porcelana lo toma primero y lo pone en su lugar por mí. -        ¿¡Pero que rayos!? Dije confundido. No sabía que creatura era esa cosa, así que decido tomar otros tres libros y los tiro al suelo… -        No tengan miedo criaturitas. Dije. De inmediato más de esas cosas salen de la nada y toman los libros que había tirado para así regresarlos a sus respectivos lugares… Parecían ser solo figuras de porcelana, solo que nunca en mi vida había escuchado de figuras que se movieran solas para mantener limpio un lugar como este. -        ¿Por qué están aquí? pregunte en voz alta. Pero de inmediato, las figuritas de porcelana cambia por completo de actitud mirándome fijamente, en ese momento supe que algo malo pasaría… Las figuras de porcelana de inmediato comienzan a atacarme… así que comencé a patearlos para poder escapar, pero de inmediato de las estanterías comienzan a salir más y más figuras de porcelana…Que solo deseaban capturarme… -        Déjenme!!! Dije mientras forcejeaba con ellos. Al final, cientos y cientos de esas figuras de porcelana logran atraparme… y tratando de liberarme veo como las piernas de una mujer se acercan lentamente a mí. -        Vaya, vaya, pero miren que fue lo que me encontré… dice la Archimaga. -        Puedo explicarlo. Dije. -        Seguro que sí, libérenlo… Las figuras de porcelana se alejan de mí y regresan a sus lugares… -        Por cierto, ¿qué es este lugar  y que son esas cosas? Dije. -        Son figuras de porcelana encantadas, son excelentes en la limpieza, pero también letales  ante los intrusos. Responde. -        Claro, yo la verdad entre ya que esta puerta… -        YA me darás tu explicación después, ahora será mejor que vayas a dormir. Dice la Archimaga… Después de interrumpirme, la Archimaga extiende su mano derecha y crea un portal detrás de mí que conducía a mi habitación. -        ¿Que haces? Pregunte. -        Regresa pronto, te estaré esperando. Dice mientras extiende un dedo hacia mi frente. Ella de inmediato usa magia para noquearme y me empuja hacia el portal… Estando desmayado… término atravesando el portal hacia mí cuarto olvidando todo sobre la biblioteca.
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