cap.8 PROMESAS

2489 Palabras
En la mañana siguiente, decido presentarme a los entrenamientos como es normal, aunque, esta vez  no había nadie, solo Winston sin su armadura. -        Señor Winston, ¿dónde están los demás estudiantes? Pregunte. -        En su día libre,  hoy todos  tienen un día libre, se esfuerzan mucho, así que les di un pequeño descansó… responde Winston. -        ¿Y porque no me entere de eso? Dije. -        Creí que podríamos tener un duelo, uno simple con espadas de madera… responde Winston. -        ¿Quiere que entrene? Dije. -        No es un entrenamiento, es un duelo, tengo tan solo unos veinte minutos antes de volver a mi labor como director, así que toma una espada de madera…  ponte en guardia. Responde Winston. -        Ya que… Tomo la espada de madera y ataco a Winston… Winston decide permitirme el primer ataque, pero en cuanto intentó golpearlo, él de una forma rápida logra esquivarme para tacarme por la espalda… Era un creíble, no pude ni siquiera reaccionar, parecía un fantasma intocable…   Intento golpearlo nuevamente, pero él ataca mis piernas y hace que me caiga… -        ¿Pero al menos te estas esforzando? Dice Winston… Me pongo de pie y lo ataco con todas mis fuerzas, aunque era difícil igualar su velocidad, poco a poco lograba darle frente… -        Que pasa viejo, ¿se está cansando? … dije mientras atacaba a Winston… -        ¿Viejo?... Winston de inmediato salta sobre mí y con su pierna derecha me patea la cara, para después golpearme el abdomen con su rodilla izquierda… dejándome completamente fuera de combate. -        ¿Qué paso niño? ¿el golpe en tu abdomen te dolió mucho?... dice Winston con una sonrisa… De inmediato comienzo a vomitar… -        La próxima vez, no presumas solo porque estas mejorando… dice Winston. -        Aggg, no me culpe, entreno mucho para ser muy fuerte, creí que al menos podría darle un golpe… Dije. -        Es cierto, entrenas mucho, pero la arrogancia solo es debilidad, recuerda, si presumes, solo quedaras como un idiota. Responde Winston mientras toma mi espada de madera… -        Haaa, entiendo…  créame que no volveré a bajar la guardia… Respondí. -        Bien, esa es un actitud positiva, por otra parte… ¿ cómo vas con los libros de la biblioteca antigua?. Dice Winston… -        ¿cómo se enteró? Pregunte. -        ¿Sobre la biblioteca antigua? Recuerda que soy el director de esta escuela, además la Archimaga me lo conto. Responde Winston. -        ¿Usted ha entrado a ese lugar? Dije. -        Si, una vez, cuando era un simple guardia, la Archimaga  era una mujer misteriosa, pero por alguna razón ella me dejo visitarlo solo una vez… -        ¿Por qué solo una vez? dije. -        No lo sé realmente, la Archimaga al igual que la magia, son misteriosos, sea como sea, ella tiene un trabajo, uno de muchos, donde solo pocos son revelados… responde Winston… -        Yo que creía que solo es rara… respondí. -        Ha, lo es, pero dejando de lado eso, ella es una mujer muy poderosa y muy sabia… así que no te dejes llevar por su personalidad, ella es descendiente de magos que trabajaron con los Contemplarios… dice Winston. -        ¿Ella es una contemplaría?  Pregunte. -        No, pero sus ancestros lucharon con ellos codo con codo en la guerra antigua… -        Que increíble…. Mientras hablábamos, una maestra se acerca y le dice a Winston… -        Director Winston,  la reunión dará inicio… -        Claro, iré enseguida… Winston de inmediato tira las espadas de madera… -        Dejémoslo por hoy, tomate el resto del día… dice Winston mientras se retira… -        Claro… Después de eso, decidí regresar a mi habitación para poder tratar con los golpes que Winston me ofreció… pero mientras estaba en mi cuarto, adolorido… María y marta tocan mi puerta… No sabía porque me visitaban, pero sin duda era algo interesante… -        María, Marta, ¿que hacen en los pisos de los plebeyos? Dije. -        ¿Tienes ropa linda? Pregunta María. -        Si, algo, ¿Por qué?... dije. -        Marta y yo saldremos de compras, ¿porque no nos acompañas? Dice María. -        Pero no llevo dinero… -        Nosotras queremos invitarte, no te preocupes. Dice marta. -        Pero… -        ¿Por qué estás tan lastimado? Dice María. -        Por nada, la verdad es que no estoy seguro si acompañarlas, tenia pensado leer un poco o algo así… dije. -        No seas gallina, cámbiate… dice María. -        Ok, denme unos segundo... Decido hacerles caso y me cambio de ropa, no tenía mucho, así que solo me puse mis mejores prendas… bueno las mejores para un plebeyo…  La chicas me llevan al centro de la capital donde sin duda alguna era la ciudad hermosa de todo el reino… Y mientras caminábamos, pude conocer un poco más sobre la capital… Carrosas voladoras, cristales mágicos, tiendas deslumbrantes, oro adornado la mayoría de los edificios, personas de la alta y baja sociedad e incluyendo caballeros y aventureros de resplandecientes armaduras atrayendo la atención, era un ciudad muy moderna  y limpia para una época medieval… -        ¿Impresionante no es así? Dice marta. -        Nunca en mi vida imagine estar en la capital, no puedo creer todo lo que hay…  dije. -        Y eso no es nada, mira hacia la derecha… No lo podía creer, el castillo del rey y la reina era algo que nunca imaginé… torres altas hasta el cielo, un castillo blanco y brillante como la porcelana y adornada con bloques de oro macizo… -        Parece un castillo de cuentos de hadas… dije. -        Si, es realmente gigantesco… dice Marta. -        Dejemos de hablar, vamos a comprar… dice María. Las chicas me llevan a una zona elegante, yo la verdad me sentía fuera de lugar ya que para estar aquí, tienes que ser un noble o un aventurero con mucho dinero… pero ella insistían en llevarme a una sastrería para comprarme algo de ropa. -        No creen que están exagerando, digo, hay muchas tiendas, ¿porque quieren venir a esta zona? Dije. -        ¿Porque no? Responde María. -        No te preocupes Joss… Las chicas y yo entramos a una de las tiendas, donde habían todo tipo de traje y pelucas, algo que en mi opinión, más que verte como un noble adinerado, más bien parecía ser una tienda de disfraces coloridos… Las chicas me convencen de probar un conjunto elegante pero discreto que se basaba en usar una camisa blanca de maga larga y un pantalón n***o… además de unos zapatos muy costosos… -        Te ves bien, como el hijo atractivo de un marques o un duque…  dice María. -        Te ves muy guapo… dice Marta. -        Gracias, la verdad es que si es lindo esta ropa… dije. -        Bueno, las otras prendas son demasiadas e incluso para un noble, así que esa es la mejor opción…  dice Marta. -        De todas formas insistiré en que no deberían gastar tanto… dije. -        Tonterías… vamos a comer algo… dice María. Después de pagar por mi ropa, las chicas deciden llevarme a un barbero quien hace un cambio muy interesante a mi cabello… -        Que increíble, pareces otra persona…  Dice María. -        Ese corte te queda muy lindo. Dice marta. -        María, creí que habías dicho  que iríamos a comer algo… dije. -        Sí, pero te hacía falta un corte… Después de eso…  las chicas me llevan a un lujoso restaurante, pero en el camino nos topamos con “Sara la guerrera”. -        Las compañeras del campesino, ¿qué hacen aquí?. dice Sara. -        Solo venimos de compras pero ahora nos dirigimos a un restaurante para saciar el hambre, ¿y tú?. Dice María. -        Solo quería comprar una nueva armadura… Responde Sara. -        Claro y compraste la más cara supongo…  Responde María. -        No escatimo en gastos, además me hace ver más femenina… Era idea mía, o Sara se llevaba muy bien con María y Marta… ¿Cuándo se hicieron tan buenas amigas…? Supongo que nunca entenderé a las mujeres… -        No lo dudo, aunque con esos grandes y fuertes brazos es otro tema… dice Mara. -        Como sea, ¿quién es el muñeco?... pregunta sara. -        Es Joss, ¿no lo reconoces? Dice marta. -        Heeee, pero bueno, bueno, con esa ropa parece un príncipe… -        No me digas, aunque la verdad lucir tan elegante no es lo mío. Dije. -        Pero te queda muy bien…  dice marta. -        En fin, iremos a comer algo, si gustas puedes acompañarnos querida… dice María. -        Bueno si insisten entonces acepto, algo de carne no me caería mal… Después de eso, las chicas y yo nos dirigimos al restaurante y solo podía decir una cosa… -        Que elegante… Qué lugar mas elegante… la comida era exquisita, un lujo que nunca podría costearme, los licores elegantes y ligeramente embriagantes, junto postres que era dulces y salados que ningún plebeyo podría comprar… Después de comer la elegante comida, las chicas y yo regresamos a la escuela…  La verdad, fue uno de los mejor días que tuve desde que deje mi pueblo… estaba muy feliz de saber que mis compañeras e incluso Sara, no veían como los demás… -        Chicas, no sé cómo agradecerles el gesto, digo, las tres no me ven como los demás, son amables y  no me juzgan…  dije. -        No te preocupes, queríamos aprovechar este día para darte algo y agradecerte por habernos ayudado esa prueba. Dice marta. -        Es cierto, si no fuera por ti, hubiéramos salido muy heridas… dice María. -        No es cierto, no iba a matarlas, tal vez… dice Sara. -        Tan bárbara como siempre eh… dije. -        En fin, ¿te gusto el paseo? Dice Marta. -        Si, fue un buen día… les agradezco a todas… dije. -        Pues para la próxima seré yo quien invite, tal vez también te compre una armadura… dice Sara. -        Repitamos esto, algún día… dice María. -        Seguro… Pero al día siguiente, mientras me dirigía a la biblioteca mágica para leer un poco… me topo con la Archimaga… -        Oh, Archimaga, creí que estaría en la biblioteca hoy… dije. -        Puedes ir si quieres, la puerta  esta siempre abierta para ti. Dice la Archimaga. -        ¿Y adonde se dirige? Pregunté. -        Pues irónicamente me dirijo a reunirme con Winston para discutir algo sobre dos compañeras de tu clase. Responde la Archimaga… -        Puedo saber quiénes son esas compañeras… -        Ehh, creo que son  hermanas, una tal María y o la otra Mart… -        María y Marta… ¿ qué sucedió con ellas?. Dije. -        Nada, cosas de familia creo, aunque si son malas noticias, ya que la ser hijas del gobernador de PRESAR, este les exigió regresar ya que no desea que ella sean paladines…  Responde la Archimaga. -        Pero ellas  desean convertirse en guerreras… debe haber algo que se pueda hac… -        No hay discusión contra el gobernador, se irán mañana en la mañana y  regresaran a su mansión en las afueras de la capital. Dice la Archimaga… -        Eso no… puede ser… respondí. -        No sabía que eran tan unidos, lo siento, pero para terminar de fastidiarte… sospecho que Sara también se ira de esta escuela por culpa de su padre. Responde la Archimaga. -        ¿Sara también?... dije. -        Su madre acabo de morir en combate y al ser la hija del líder de un clan guerrero ella tendrá que regresar para tomar el puesto de su madre y ser la líder del clan. Responde la Archimaga. Estaba mal por ellas, tal vez no conocía mucho sobre los nobles, pero si sabía que ellas eran felices siendo libres, ser guerreras de esta escuela lo era todo para ellas… -        Lo lamento Joss, abecés los nobles no son tan libres para graduarse en esta escuela… dice la Archimaga antes de marcharse… Después de eso… decidí regresar por donde vine hasta que me tope a las tres en el pasillo del edificio principal… -        ¿Chicas que hacen aquí? dije. -        Teníamos que regresar nuestras insignias y firmar algunos papeles… dice María. -        Para marcharse de esta escuela ¿no? Dije… -        ¿Ya lo sabias? Pregunta Marta. -        Así es… e incluso me conto sobre la muerte de la madre de Sara. Dije. -        Admire a mi madre toda mi vida, siempre fue una guerrera de temer, nunca se rindió ni se doblego, sé que su muerte fue legendaria y seguiré su ejemplo… Dice Sara algo desanimada. -        No sientas mal, recuerda que algún día nos veremos de nuevo… -        Ya pero… De repente, unos guardias nos interrumpen y dicen… -        Sus carruajes mágicos llegaran en media hora, por favor empaquen sus cosas para entonces… -        ¿Carruajes mágicos? Creí que se iban mañana en la mañana. Dije. -        Debemos irnos ya, sabes perfectamente que nadie puede enterarse de esto… Era verdad, quienes dejan la escuela de guerreros sin ni siquiera graduarse, son considerado basura ante todos los guerreros de la r**a humana, ya que solo pocos son dignos de asistir a esta escuela… Me sentía mal  ya que ellas serian tachadas como cobardes o inútiles por todos, solo por percances de la vida… -        Pero no pongas esa cara, promete algún día nos volveremos a vernos… dice María. -        Es cierto, promete que algún día nos volveremos a encontrar, no importa dónde ni como, prométenos solos eso… dice marta. -        Promete que te enfrentaras nuevamente a mi…  dice Sara. No podía sentirme más triste, pero a la vez mas motivado a cumplir una promesa… cueste lo que cueste, intentaría cumplir esa promesa… -        Claro, prometo que las encontrare, cuando se aun paladín, las buscare no importa cuánto tiempo pase, cumpliré esta promesa… Dije. -        Y también tomar a mi hermana… dice María. -        Solo ignórala. Dice marta. -        Hahaha, claro, prometo que también tomaré tu mano en matrimonio Marta… dije. -        Espero con hacinas volver a confrontarnos, plebeyo… dice Sara. -        Y yo, no veo la hora en que nos volvamos a reunir chicas, es un promesa. Prometí. Y después de eso, me despido de ellas, con la fe en que algún día cumpliré mi promesa… 
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