cap 14 Próxima misión.

2109 Palabras
Al día siguiente… me levante temprano, aliviado por una increíble noche… Estaba en la cocina del gremio cocinando algo para desayunar. Los cambiantes son fanáticos de la carne de RATATOPO. Pero… no podía comerla ya que es muy toxica para los humanos… Así que decidí compra un huevo de Riño, para cocinar. Y mientras cocinaba  mi desayuno…Zari entra agotada de trabajar toda la noche. -         ¿Que te paso? te vez mal. Pregunte. -         Nada, muchos de los cambiantes querían misiones para cazar Lobos de Goli, pero es ilegal. Dice Zari. -         Si, supongo que se dieron cuenta que me topé con una manada anoche ¿cierto? Respondí. -         Aunque los colmillos de Goli equivalen a una fortuna, no puedo pagarte por ello, pero te pagare por encargarte de los arboles come almas. Responde Zari.  -         Descuida, ya es mucho que escondas a un humano en tu gremio… y Por cierto, sabias que esos árboles come almas eran muy poderosos, ¿porque rayos me enviaste allá?. Pregunte enfadado. -         Humm, las súcubos podemos ver la energía en todo ser viviente, y cuando vi tu espada, supe en ese momento que tú eras un hombre que posee un poder más allá de mi comprensión, pero igualmente me disculpo por haberte engañado, supuse que era pan comido para ti, pero me equivoque, lo siento. Responde Zari. -         Mmmm….No te equivocas, supuestamente por ahora soy el Contemplario del rayo, y necesito llevar esta espada al reino de los enanos para evitar una catástrofe. Respondí. -         ¿El Contemplario del rayo? Eh escuchado que los humanos tenían protectores llamados así, pero no creía que tu fueses de esos. Responde Zari. -          Créeme que yo tampoco me lo esperaba, Por ahora solo cuido de esta espada, Respondí. -         Es enserió, ¿y que pasa si la espada se rompe? Pregunta Zari. -         Según lo que dijo la diosa que me la dio, es posible que destruya a todos los reinos y su gente. Respondí. -         ¿Que diosa? Pregunta Zari. -         Una tal Rayquiria o algo así, la verdad no me acuerdo de su nombre. Respondí. -         Mmm, no, no me suena esa tal Rayquiria, pero… me agrada tu actitud, aunque no entiendo mucho. Responde Zari. -         Lo suponía, dudo mucho que me creyeras todo lo que te dije… Respondí. -         No me volví encargada de este gremio creyendo historias fácilmente… dice Zari. -         Nah, no importa si me crees, es lindo poder tener una conversación contigo, súcubo. Dije. -         Lo mismo digo humano, veo que te adaptaste rápido a este reino. Responde… -         Zoox, es más primitivo que mi reino, pero es encantadora, sobretodo que es increíble caminar cerca de otras razas mágicas, nunca en mi vida imagine que un pobre campesino tendría esta oportunidad… respondí. -         Solo ten cuidado, no arriesgues mis cuernos al dejarte llevar… dice Zari. -         Descuida, mantengo mi distancia y cubro cualquier rastro que me delate como ser humano. Dije. -         Me parece perfecto, ahora si me disculpas tengo mucho trabajo que hacer… dice Zari al retirarse. Después de esa charla… Zari regresa a su trabajo, y yo  continuo preparando mi desayuno con el  huevo de riño. Después… Salgo del gremio y trato de no llamar la atención… Tenía intención de comprar algo que me ayude para mi próximo trabajo así que  me dirijo a la herrería de un ogro muy rudo y reconocido en Zoox. -         ¿En qué te ayudo?. Dice el ogro. -         Quiero comprar una espada para mí. Respondí. -         ¿Eres un aventurero? Pregunta el ogro. -         Si, definitivamente sí. Respondí con una sonrisa. -         Mm déjame ir a mi bodega  para mostrarte mis espadas. Responde el ogro. “El ogro me muestra espadas que eran muy buenas y resistentes, pero cada una de ellas era demasiado grande, además de caras y yo no podía derrochar mi dinero” Pase un rato mirando espada tras espada, pero al final, no pude comprar ninguna gracias a mi presupuesto... -         ¿No tiene más baratas? Dije… -         Asi que no tienes dinero, lo lamento, pero no es una caridad... El ogro se molesta y me echa… -         Tenías que ser un ogro ¿no?... dije. Supongo que  seguiré usando la espada del rayo… pero no dejaría que me desanimara la idea de no tener el dinero para comprar otra espada, simplemente tendría que esperar que Zari me encomiende otra misión. Regreso al gremio y me encierro en mi habitación para echarme una siesta ya que… Como no tenía nada que hacer, decidí relajarme en mi habitación y esperar a que Zari me diera otra misión. Dormí un rato pero  tiempo después…. Se escucha  un alboroto abajo en el gremio. -         Mmmm ¿Que sucede ahora? Me levante… y baje para saber  que era ese  alboroto. -         ¿Que está pasando? Pregunte. -         Se dice que hay una creatura legendaria rondando en el bosque y muchos quieren atraparla. Responde un cazador. -         No puede ser… Las creaturas legendarias son las más poderosa que existen en todo el mundo, quien capture o asesine a alguno… no solo recibirá una recompensa de millones de monedas de oro, sino que también se le darán tierra y otros vienes muy valiosos. Pero lo que más vale es el reconocimiento al vencer a una legendaria creatura. -         ¿y todos quieren asesinar a la creatura? Pregunte. -         No seas idiota, asesinar a una creatura legendaria es casi imposible, pero capturarla es mucho más fácil. Responde el cazador. -         y ahora todos se están amontonando para que la dueña del gremio, autorice la caza.  ¿Verdad? Respondí. -         Exacto, muchos tendremos que esperar para la autorización, así que  espera tu turno. Responde. Después de un largo tiempo… todos los aventureros logran tener su autorización y emprenden su cruzada a por la creatura legendaria… Me acercó a Zari y le hablo. -         ¿Cómo estás? Pregunte. -         Agotada, tuve que ordenar más de doscientas autorizaciones. Responde Zari. -         Jaja, si lose, trabajaste duro hoy, mejor descansa. Respondí. -         Ojala, pero estoy segura que vendrán más ventureros de las afueras de la capital para tener también su autorización, si quieres te autorizo para ir tras la creatura legendaria, después de todo eres un Contemplario. Responde Zari con sarcasmo. -         Ya te dije, no puedo usar mi poder o la espada se ropera, tengo que ser cuidadoso. Respondí. -         Igual solo bromeaba, nunca autorizaría a un aventurero que lleva solo un par de días en la capital  y mucho menos a un débil humano. Responde Zari. -         Pues gracias,  me avisas si tienes una misión más simple para yo hacerla, que la verdad no puedo costear una espada nueva. Respondí. -         Te pague muy bien por la misión anterior, ¿qué paso? Pregunta Zari. -         Nada, solo no quiero mal gastar mi dinero, aún tengo que ahorrar para contratar a la elfa. Respondí. -         Huy, yo creo que eso no se podrá. Dice Zari. -         ¿Y porque lo dices? Pregunte. -         Porque todos los elfos, fueron a por la creatura legendaria. Responde Zari. -         ¿Significa que tendré que esperar hasta que capturen a la creatura?  Pregunte molesto. -         En esencia, sí, creo que tendrás que ser paciente por unos días. Responde Zari. -         Pues ni modo, tendré que esperar. Respondí. Extiendo mi brazo hacia Zari. -         ¿Qué haces? Pregunta Zari. -         Dijiste que estas muy agotada, además vendrán más aventureros, usa mi energía para poder seguir trabajando, pero esta vez no te pases. Respondí. -         En verdad eres una humano amable. Responde Zari feliz. Zari absorbe mi energía y me ayuda a regresar a mi habitación para recupérame… Al día siguiente. Me levanto y decido asomarme por la ventana… era un hermoso día, lleno de luz, nueves y mucho aire fresco… Pero lo único que se podía ver era a los cientos de heridos que regresaban al gremio. -         De verdad es un creatura de temer… dije. La creatura legendaria derroto a casi todos los aventureros que partieron anoche, mientras que otros no regresaron… Mientras estaba mirando a los heridos desde la ventana de mi habitación me pregunte a mí mismo. ¿Debería ir yo?  Y cuando me hice esa pregunta… la espada del rayo  que estaba a mi lado, comienza a brillar.  Supongo que la espada deseaba pelear, así que la tome y me coloque mi traje.   Después baje al gremio para que Zari me autorice… -         No te autorizo, eres un novato, muchos de estos aventureros, son expertos y aun así perdieron. Dice. -         Está bien no me autorices, iré sin la autorización. Respondí. -         Si lo haces te expulso del gremio y si por alguna extraña razón logras derrotar a esa creatura legendaria, no recibirás ninguna recompensa. Responde Zari molesta. -         No puedo quedarme de brazos cruzados viendo como más aventureros regresan heridos, tengo hacer algo. Respondí. -           ¿ no que no puedes controlar el poder del rayo ? además si usas esa espada, “desataras un caos mucho peor”… Señala Zari sarcásticamente. -          Quiero hacer lo correcto, si esa creatura llega a la capital, matara a muchos, además estoy seguro que esta espada soportara esta pelea. Respondí. -         No mueras, es lo único que te diré. Responde Zari después me  autoriza, para así salir tras la serpiente… al parecer, creía un poco en mí. Salgo del gremio y corro lo más  rápido que puedo para llegar al bosque de los cambiantes… Después de un rato corriendo.  Llego al bosque y la verdad… aún  se podía escuchar los gritos y todo de los aventureros que de seguro aún seguían sufriendo por esa poderosa creatura. -         ¿Qué haces?. Dice Rayquiria detrás de mí. -         Que susto, no vuelvas hacer eso, además  ¿qué crees que hago?, necesito detener a esa cosa. Respondí. -         No creo que sea buena idea, esa creatura es muy fuerte y si usas el poder de la espada corres el riesgo de desatar algo mucho peor. Responde Rayquiria. -         Lose pero… La espada comienza a brillar varias veces. -         Mm, entonces la espada desea pelear. Dice Rayquiria. -         ¿Cómo? Ósea que ¿Esta espada me apoya? Pregunte. -         No precisamente, es muy terca, igual que tú, pero si la espada desea pelear, es porque ella podrá resistir la pelea. Responde Rayquiria. -         ¿Me ayudaras? Pregunte. -         No puedo interferir en el mundo mortal, pero haré lo que pueda. Responde Rayquiria. Rayquiria me acompaña a entrar al bosque pero… mientras ella y yo estábamos adentrándonos más y más ella de repente dice. -         Me tengo que ir. Dice Rayquiria. -         ¿Porque? Pregunte. -         Más adelante hay alguien asechando listo para dispararte. Responde Rayquiria. -         ¿En serio? Crei que iba contra las reglas atacar a otros miembros del gremio. Dije. -         Cuando hay una oportunidad como esta, los codigos de los aventureros, se pierde por completo… responde. -         ¿Porque yo soy el único que puede verte? Pregunte. -         Soy una diosa, no podemos ser vistos por los mortales, a menos que queramos y la verdad no quiero que nadie más me vea. Responde. -         Significa que estas rompiendo las reglas de los dioses. Respondí con sarcasmos. -         Cállate, ten cuidado, muchos de los que están en este bosque colocaron cientos de trampas. Responde Rayquiria después de desaparecer. -         Como me encantan las trampas… Rayquiria desaparece en un rayo... -         “Bueno, supongo que seremos tu yo espada. Dije a la espada.” La espada brilla dos veces. -         Solo espero que no me abandones cuando un creatura escupe fuego o algo así me ataque… ¿entendiste?. Dije. La espada vuelve a brillar… -         Lo tomare como un tal vez… Después de un par de horas caminando por el bosque, vi un cuerpo tirado a tan solo unos metros de mí… -         Oiga!! Esta bien…  “Corrí para ayudar a esa persona, pero cuando me acercó… -         Ten cuidado, la perra no dudara en matarte… dice el aventurero antes de morir… -         ¿Quien te haría esto? Dije…    De repente… una flecha pasa a tan solo un par de centímetros de mí. No sabía que era lo que pasaba, pero… sin duda estaba en una trampa…Y cuando me doy cuenta, otra  flecha  estaba a centímetros de mi cara…  lista para mostrarme mi final.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR