Capítulo 10. El secuestro ―Marta, ¿estas ya lista? ―Si cariño cojo el bolso y salgo corriendo ―Mira ¿qué te parece? ―¿Qué quieres? ―Se me acaba de ocurrir que por qué no vamos en taxi, es mejor, así no tenemos que preocuparnos en aparcar que seguro que a estas horas por allí estará complicado ―O.k., lo que tú digas. Cerrando la casa con la llave, oyó como sonaba el teléfono, Marta que también lo había escuchado dijo: ―Cariño, abre, no sea alguien que necesite algo. ―¡Vamos a llegar tarde! ―¡Venga, lo cojo corriendo y no tardo nada! Entró casi corriendo por el pasillo, llegó al salón donde estaba el móvil sonando, esa noche habían decidido no llevárselo y tomarse la noche libre. Era la primera que se tomaban desde…, no sabían ninguno de los dos el tiempo que hacía, los niños se h

