Viendo el reloj de la pared me percato que ya es más de medio día, Illán se quedó en mi habitación y debido a que dejamos el desayuno a medias, el hambre me ataca y buscando un tazón, vierto cereal y leche. Comiéndome una cucharada tomo camino hasta la sala, me siento en el sofá disfruto de mi delicioso cereal, veo a un punto fijo, una sonrisa se forma en mis labios, tomo un bocado más y mastico con quietud. –Amor... –Illán… –sonríe, se sienta a mi lado. – ¿Qué ocurre? –Margaret me traerá algo de ropa, me ha llamado, al parecer darán a Tess de alta, pero... ¿No crees que es muy pronto? Ella debe mantenerse en reposo –está preocupado y es entendible. –No sé nada de esto, pero no creo conveniente el que sea dada de alta, el médico me dijo que la tendría en observación, ¿Por qué ahora me

