Al cabo de un rato, escuchamos que llaman a la puerta, luego Rubén aparece con cuatro cajas de pizzas, tenemos una noche de pizzas y risas. Le comento la decisión que tome a mi hermano y sin dudarlo me abrazo y me lleno de besos, solo podía decir que se sentía feliz de que estaré nuevamente con ellos en la ciudad. Luego de haber pasado una linda velada con mi mejor amiga, mi hermano y Pandora, volvemos a casa. Al llegar nos damos cuenta que ya está por ser media noche, subimos y nos preparamos para dormir, busco algunas cosas en mi armario y al jalar unas cosas algo cae al suelo y suena. Mientras que mi compañera está en el baño, comienzo a buscar por todo el suelo, al buscar debajo de la cama una sonrisa nostálgica se forma en ms labios. –El collar... –susurro, lo tomo en mis manos y

