–Deja de bailar y quitar tu ropa Lucia... –niego y continuo dándole un espectáculo a Illán quien no hace nada más que llenar la tina donde me daré un baño. – ¿Por qué has tomado tanto? –quito mi ropa y quedo en ropa interior. –Me la pase de maravilla –se levanta y comienza a quitar su ropa. –Mmm, ¿Tomaras una baño conmigo? –Illán ríe y asiente. –Vamos... –niego. –Báilame amor, anda... –niega y al detallarme de pie a cabeza frunce el ceño. – ¿Qué te paso? –me da un leve jalón, revisa mis rodillas. – ¿Te has caído? ¿Cómo es que tienes estos raspones? –Yo, quizás sí y no recuerdo –de un momento alejo mi actitud juguetona. –No lo sé, de verdad. – ¿Estas siendo honesta? –asiento. –Ok, solo esperemos que no te arda cuando entres al agua. –Sí que sabes desviar las cosas, eh... –sonríe. –Bi

