Narrador. Mientras Ruyman intentaba recuperase de la metedura de pata que había cometido, justamente en ese momento, en el palco seis, un frustrado Jack Foster, la emprendía contra una de las pantallas de su palco, rompiéndola en mil pedazos. - “Tenía que ser mía, era perfecta, esos ojos retadores, esa aura de valor, lo que me hubiera gustado doblegarlo, y terminar con ella, hasta que se convirtiera en un juguete roto.”- tuvo que calmarse cuando varios hombres de Marchetti entraron en la habitación, sabía que su jefe no era cualquier persona, era mucho más poderoso que él, y buscarse su enemistad, le generaría muchos problemas para el cobarde millonario, que no estaba dispuesto afrontar. Entregó su tarjeta platino, al camarero, para que se cobrara la pantalla que había destrozado, y agac

