Madelaine mira como Lauren está en la reposera leyendo un libro y debate en su cabeza si está bien ir allá. Hace algunas horas que la ojiverde está sumergida en aquellas páginas, pero es tiempo de que descanse la vista y haga algo mejor. La pelirroja camina hacia ella con una sonrisa en sus labios y cuando cierra la distancia se sienta sobre sus piernas. —¿Estás ocupada? —ella resopla y se acuesta en su pecho, haciendo que el libro quede a un lado. —Ahora ya no —murmura levantando la mirada— ¿Aburrida? —Un poco. ¿Tu no? —No tanto, pero es bueno tenerte aquí de vuelta —Lauren abraza su cintura—. ¿Ya terminaste la serie? —Si y ahora no sé que hacer —dice con un puchero—. ¿Vamos a caminar un poco? —Me duele un poco el cuerpo ahora mismo ¿Me das la chance de ir lento? —Si, solo iremos

