Derek Ya había pasado casi una semana y Valentina seguía sin dirigirme la palabra. Daniel se había encargado de ser su guía turístico por toda la ciudad. Al comienzo los acompañé, pero los últimos días me había quedado en casa, me molestaba ser ignorado y ya conocía la ciudad muy bien. Encendí mi motocicleta sin ningún rumbo fijo, mañana comenzaría a trabajar en un nuevo local de comida rápida así que decidí ir a inspeccionar la zona. Parqueé cerca a la entrada, había gente en el local, supuse que serían los dueños coordinando para la inauguración o algo así. —Hola guapo —vi como una pelinegra se apoyaba en mi moto. —¿Qué tal? —¿Conoces al dueño? —apuntó al local. —No, solo vine a inspeccionar —Encendí un cigarro. —¿Así que seremos compañeros de trabajo? —Así parece. —Me llamo

