Y supongo que, seguirlo negando es algo totalmente necio y estúpido de mi parte. –¿¡Solo eso querías!? ¡Lo hubieras dicho desde el principio y nos hubieras evitado a ambos, tanta persecución y momentos forzados! –exclamé. –Es cierto Cédric, todas tus afirmaciones son correctas. Soy “la chica A”, y en realidad, “la chica B” nunca existió, fue algo que me inventé en ese momento. Y te digo otra cosa… también te mentí cuando juré que ya no sentía nada por ti. Y solo voy a decírtelo una vez Cédric Lennox, solo una maldita vez, después de esto… callaré mis sentimientos y deberás dejar de seguirme sin razón. –le amenacé levantando mi dedo índice frente a mí, vi su rostro sorprenderse, sus ojos azules se abrieron más. –¡Siempre he estado enamorada de ti! ¡Y ha sido por tanto tiempo que, los dedo

