Son 2 días, en los que el primer día el fortachón se la pasa ignorándome, no sé si esta molesto, o solo me odia. O tal vez así es su personalidad. Ahora tenemos un descanso para comer algo. —¿No hablas mucho eh? —Le pregunto mientras como lo que sea que cazó —No tengo nada que decirte—Su voz no es fría, pero si es cortante. —Vamos, fortachón, debes de querer matarme, arrojarme por un acantilado o algo así… —No realmente—Me dice con calma, suspiro con frustración, no entiendo porque es tan tranquilo, estaba follando con su prometida, yo quiero matarlo por el hecho de prometerse con ella. —¿De verdad? Porque yo si… —¿Quisieras matarme? —Me interrumpe, y solo levanto una ceja como respuesta, y el ríe—La diferencia entre nosotros, es que yo no tengo una relación así con Zoé… no tengo

