Por lo poco que había halado con ella, Trisha me había parecido muy simpática y después de escuchar su historia quería ayudarla. Decidida, subí las escaleras apresurada en busca de Brad. El primer sitio en que busqué fue en su habitación, pero no estaba en ella. Estaba a punto de salir hasta que me di cuenta que su balcón estaba ligeramente abierto así que me acerqué a echar un vistazo y allí estaba él, apoyado en la barandilla. Estaba dándome la espalda, pero por el humo que había por su alrededor deduje que estaba fumando. Me acerqué sigilosamente en silencio y me situé a su lado sin pronunciar palabra. Brad simplemente me miró por unos instantes, para volver a mirar a la nada. Tiró su cigarrillo y se sentó en una especie de banco que había allí. Ese balcón era enorme. Me giré para mirar

