No sé en qué estaba pensando cuando se me ocurrió la gran idea de ofrecerme para llevar a cabo una pequeña fiesta de crío. Me arrrepentía como los demonios, sin duda la peor idea de mi vida. Ya hacia 2 horas que están en esta maldita fiesta y de verdad, ver a niños correteando por la casa no era nada divertido. Nos encontramos en un sofá amplio rodeadas de madres hablando de los santos que eran sus hijos y de lo lejos que llegarían. Estaba harta de escucharlas. Las chicas nos miramos todas pensando lo mismo y corriendo nos disculpamos con excusas diferentes y huímos al jardín. -Por dios, nunca más pienso en una fiesta de críos.-Dijo Ash. -¿Cuanto tiempo más tenemos de estar aquí? -Preguntó ahora Ari desesperada. -Pues, cuando abra los regalos ...- Me llamo cuando vi a Lily venir hac

