-¿Cómo te sientes mamá? –preguntó mi hija recostada a mi lado en mi cama -Por mucho tiempo fuimos solo nosotras, había perdido toda la esperanza con tu padre, pero regresó y recordé todo lo que sentía por él, es difícil la situación, no puedo negarlo, pero estaremos bien -Lamento mucho haberte hecho firmar esos papeles sin hablarlo contigo antes -No tienes que lamentarlo, no hiciste nada malo. Solo te preocupas por mí, y estoy feliz de tenerte. Estuvimos bien solas, las cosas no van a cambiar ahora –intentaba convencerla de que estaba bien, pero yo misma tenía aún no podía convencerme y ella me conocía Me abrazó a modo de consuelo y cerré mis ojos para no llorar, a ella le dolía y eso era lo que más me apachurraba el corazón. -Después de la presentación he decido invertir mi dinero y

