-¿Estás embarazada? –preguntó Tucker esa mañana cuando entró en mi oficina -No, lamento decepcionarte -suspiró aliviado y me abrazó -¿Parece que no eran buenas noticias para tí? -Es muy pronto para eso, sé que están comprometidos y viven juntos ahora, pero un bebé ahora no es prudente. Tus actividades como empresaria apenas están tomando vuelo, necesitas concentrarte por ahora en ellas -Eso lo sé -Por un momento pensé que la noticia era real, me preocupé, pero al mismo tiempo me sentí contento por tí -¿Contento? no parecías estarlo cuando entraste, más bien parecías alarmado -No lo sé, se sintió raro saberlo, sobre todo porque no eras tú la que me dabas la noticia -No te preocupes, por ahora no hay un bebé -Entiendo -asintió pensativo -¿Cómo van las cosas en tu nuevo hogar? -Sien

